El sujetador y el deporte, por Francesc Puertas.

Experto en marketing, divulgador científico, escritor y emprendedor, a Francesc Puertas le cambió la vida hace ocho años cuando participó en un estudio acerca del uso del sujetador entre las mujeres españolas, con un resultado que evidenciaba un claro desconocimiento por parte del consumidor en cuanto a la talla correcta de sujetador, un hecho íntimamente ligado, y nunca mejor dicho, a problemas de salud y que se plasmó en el libro “El sostén, mitos y leyendas… y manual de uso” (Editorial Arcopress). Hoy, participa con este post en nuestro blog para hablarnos del sujetador en la práctica deportiva y una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de vestir nuestro interior.


Los hábitos saludables han modificado los comportamientos generales de las personas. Practicar deporte es uno de ellos y como tal, debemos darle la importancia que tiene cuando escogemos el equipamiento deportivo a utilizar.

Para escoger el sujetador deportivo, debemos fijarnos en la tipología de deporte que se practica. No es lo mismo practicar pilates que running. Ambos deportes requieren del uso de un sujetador adecuado, pero con presiones distintas.


Habitualmente las marcas técnicas, tienen sujetadores con tres tipos de presiones.

Su construcción, atiende aspectos necesarios para la práctica deportiva:
·      que no impida la movilidad
·      que transpire y consiga que el tejido en contacto con la piel esté seco
·      que no lleve elementos rígidos que puedan provocar incomodidades o marcas en la piel
·      que inmovilice el pecho para amortiguar los movimientos bruscos del busto

Con el uso correcto se consigue que no sufran los ligamentos de Cooper, que son la estructura suspensoria de la mama. Los movimientos bruscos del busto, la falta de hidratación y los cambios bruscos de volumen, son los principales causantes de que el pecho sufra y tienda a caer.


Buena parte de las consultas a profesionales de la salud por dolores mamarios, se podrían evitar utilizando el sujetador adecuado en ocasiones como estas. En el caso del sujetador deportivo, lo más importante es que cumpla la función para la que está concebido, que es eminentemente técnica.

Francesc Puertas

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